Monday, June 19, 2006

Oh! recipiente de odas, aquella tarde quise vaciarme sobre ti, reptarte tan suave y diligentemente como el ocaso que a su breve paso abraza la luz y la lleva a sus adentros. Perfume matinal, inciensos delirantes, humo seductor. Era ella una princesa diáfana que se sumergía en esa inhalación tan puerilmente como aquella condensación inesperada que al precintarse al infinito, va jugando con el viento y si tiene suerte encuentra en algún joven abeto descanso, anunciando una lluvia primaveral… una lluvia de arcoiris y jocosidad.
No es que pudiera describir honrosamente la sensación que rebosaba mi cuerpo al oler aquella criatura; pero al verla sentí como refulgía lo más lúgubre de mis ojos, reflejando Tamaña serenidad y vehemencia.
Entendí por qué cruje la leña cuando la toca el fuego y sucumbí extasiado en deliciosa levedad.
Trinado de arpas de musas, siseo de flautines de duendes impetuosos, cascabeleo de sabias serpientes, chirrido de grillos, orgánica orquesta de sapos, demencial música de sirenas, canto de tempestuosos volcanes: su voz, tan poderosa como debía serlo el antónimo del silencio apareció en mis oídos y provocó un incendio.Decidí apagar mis clisos, saciarme… me dejé morir
Cuando llega el calor a mi cuerpo y una suave brisa encuentra su aposento en mi, cuando el Sol madura las hojas y permite que las semillas vuelen a tierra sagrada, cuando el agua cubre mis oquedades con dulzura, cuando las nubes traen sombras, cuando descanso mis párpados en el tiempo y mis manos se convierten el médium, cuando un sonido entra fino como un filamento y retumba la montaña, cuando mis piernas corren libres en un mundo que no ofrece resistencia, cuando soy un receptor, soy acción y soy consciente también soy yo mismo aspirando y exhalando el cosmos.
Delicado momento infinito que transcurre un solo instante, se transforma y no deja de ser el mismo. Prístina mañana y densa noche en un crepúsculo interminable, en un despertar inmutable. Pasan las estrellas y explotan los astros y ese polvo crea galaxias, se encuentra, se acomoda y toma forma: cualidad tangible o intangible que no la separa de El Todo, un único de luz, con aroma a fuego que congela, con un sabor y un sonido que vibran. Un principio y un fin ahora…
Somos tal intensidad
Alguna sensación suave. Se cierran mis ojos, algo se derrama por mi cuerpo con la cadencia de la cera que contornea con una línea curva a un cirio encendido. Respiro y me detengo a sonreír. El ambiente es como oleaje jugueteando con mi cuerpo. Mi cabeza oscilando en un vaivén espeso. Otro ritmo, cierta baja velocidad.